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D.n Sergio Sarmiento escribió en am - León ( 19 / 11 / 2024 ) ♦ Lamentable error ♦ ¿P ara qué la mentira? Este pasado 15 de noviembre la Subsecretaría de Egresos de la Secretaría de Hacienda emitió un boletín en el que decía que, “por un lamentable error, el presupuesto de la Universidad Nacional Autónoma de México y del Instituto Politécnico Nacional salieron disminuidos en el Presupuesto de Egresos de la Federación que se entregó hoy al Congreso de la Unión. Hacienda precisa que ya se está trabajando con la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados para asegurar que ambas instituciones educativas tengan un aumento respecto al año anterior de 3.5 por ciento, como fue la instrucción de la presidenta de la República, desde la elaboración del mismo”. ¿Salieron disminuidos? La expresión parece una burla. El comunicado no solo está mal redactado, sino que miente. No hubo un “lamentable error”, como tampoco una “intermitencia” en el sistema de internet de la Cámara de Diputados para permitir el voto de un legislador que no estaba presente. A la 4T le gusta mentir. No solo fueron la UNAM y el IPN, lo mismo sucedió con la Universidad Autónoma de Chapingo, el Colegio de Postgraduados y el Colegio Superior Agropecuario del Estado de Guerrero. En estos casos ya no hubo un comunicado de la Subsecretaría de Egresos para lamentar el error, sino un mensaje en X del secretario de agricultura, Julio Berdegué, para anunciar el aumento de 3.5 por ciento. También la Universidad Autónoma Metropolitana, el TecnológiNacional de México, la Universidad Pedagógica, el Colegio de Bachilleres, el Centro de Enseñanza Técnica Industrial, la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro y muchas otras instituciones de enseñanza fueron víctimas de este lamentable error. Tan no fue un error que nadie ha pedido la renuncia de la subsecretaria de egresos, Bertha Gómez Castro. Sería injusto. El presupuesto fue elaborado con la información que se le proporcionó, pero ahora quieren eximir de la responsabilidad a sus superiores con la mentira del lamentable error. El presupuesto fue elaborado con la información que se le proporcionó, pero ahora quieren eximir de la responsabilidad a sus superiores con la mentira del lamentable error. Luis Armando González Placencia, secretario general ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), ha dicho que tuvo “una comunicación de parte del secretario de educación, Mario Delgado, quien me informó que la presidenta me pedía, nos pedía, que informáramos a las universidades que ese comunicado no estaba autorizado” y que tendrían un aumento de 3.5 por ciento en sus presupuestos para 2025. Solo que no fue un “comunicado”, sino el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, que por definición está revisado y autorizado. El presupuesto de 2025 de la Secretaría de Educación Pública considera un recorte de 1.5 por ciento en comparación con el aprobado de 2024. Hubo una decisión concreta de reducir los presupuestos de las universidades establecidas y subir en 85.9 por ciento el de las Universidades para el Bienestar Benito Juárez. Hay en esto una lamentable decisión, pero no un error. El gobierno quiso castigar a las universidades tradicionales, las que han hecho esfuerzos para mejorar su calidad, mientras favorece a las de López Obrador, que no se sabe si están operando o no y con qué criterios de calidad. La presidenta Sheinbaum decidió revertir la decisión después de que la UNAM, su alma máter y la universidad con más poder de cabildeo en el país, protestó. Pero si ahora van a dar ese austero aumento de 3.5 por ciento a las universidades públicas serias, cabe preguntarse dónde ajustarán el gasto. Supongo que no se atreverán a tocar las universidades de López Obrador, que buscan reclutar militantes futuros para la 4T. |
19 noviembre, 2024
18 noviembre, 2024
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D.n Sergio Sarmiento escribió en am - León ( 18 / 11 / 2024 ) ♦ Supuesto presupuesto ♦ N o sé qué tan realista sea el presupuesto de 2025, pero es claro que está tratando de lograr algo bastante difícil: recortar el déficit de 5.9 a 3.9 por ciento del producto interno bruto (PIB) y lograr un crecimiento económico de entre 1.5 y 2 por ciento. El problema es que pretende lograrlo a la manera de la 4T: pisando el freno y el acelerador al mismo tiempo. Los recortes al gasto no son de austeridad republicana ni de pobreza franciscana, sino de una brutalidad que ronda en lo criminal. La Secretaría de Salud sufrirá un recorte de 34 por ciento mientras que la del Medio Ambiente y Recursos Naturales uno de 39.4 por ciento. Ahí quedarán enterradas las promesas de cuidar la salud como en Dinamarca o de proteger la ecología. El presupuesto de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana será 36.2 por ciento menor al de 2024 y el de Defensa 43.8 por ciento. La seguridad ya no es prioridad. El de Cultura bajará 30.8 por ciento. Los ganones nos revelan las verdaderas prioridades del gobierno. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, la antigua SCT, tendrá un incremento de 72 por ciento y la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) uno de 183.3 por ciento. El presupuesto nos dice que el sector público tendrá ingresos de 8 billones 56 mil millones de pesos y gastos de 9 billones 226 mil millones de pesos. El déficit será así de un billón 170,566 millones de pesos, 3.2 por ciento del PIB. Sin embargo, “las necesidades de financiamiento fuera de presupuesto” llevan el déficit real —o “amplio”, como lo llama Hacienda— a un billón 428,348 millones de pesos, 3.9 por ciento del PIB. Los requerimientos financieros acumulados del sector público, la verdadera deuda pública, se elevarán a 18.6 billones de pesos al terminar 2025, mientras que al cierre de 2018 eran de 10.5 billones. Este aumento de 77 por ciento es un mentís para quienes dicen que la 4T no ha elevado la deuda pública. Quizá lo peor es que el gasto que se está presupuestando es en muchos casos irracional. Las empresas del Estado, que por decreto presidencial ya no son “productivas”, recibirán subsidios enormes. Quizá lo peor es que el gasto que se está presupuestando es en muchos casos irracional. Las empresas del Estado, que por decreto presidencial ya no son “productivas”, recibirán subsidios enormes. Pemex, una de las pocas petroleras del mundo que pierde dinero, obtendrá un apoyo de 136 mil millones de pesos para el pago de amortizaciones de su deuda de mercado, mientras que sus proveedores tendrán que seguir suplicando sus pagos. A la Comisión Federal de Electricidad se le entregarán otros 85 mil millones de pesos. Hacienda ha presupuestado 189 mil millones de pesos para “programas prioritarios de inversión”, pero 139 mil millones serán para trenes que están condenados a perder dinero. De este monto, 40 mil millones se dedicarán al Tren Maya que supuestamente ya debería estar terminado. El gobierno eroga crecientes montos en dádivas y programas sociales que compran votos y menos en los servicios públicos que son la razón por la que se nos obliga a pagar impuestos. “El gasto en pensiones contributivas, no contributivas y programas sociales en 2025 representará 46.51 por ciento de los ingresos tributarios”, explica Gabriela Siller de Grupo Financiero BASE. Además, “el costo financiero de la deuda. representa 26.21 por ciento de los ingresos tributarios”. Cada vez hay “menos espacio para otros rubros como salud, educación e infraestructura”. El presupuesto sigue acumulando deuda pública. La filosofía del gobierno es gastar hoy y dejar la cuenta a las futuras generaciones. Lo peor es que mucho de este gasto es irracional. Importa más jugar con trenecitos, por ejemplo, que dar servicios de salud a quienes menos tienen. |
17 noviembre, 2024
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D.n Manuel J. Jáuregui escribió en am - León ( 17 / 11 / 2024 ) ♦ ¿Espiar a quién? ♦ L os legisladores, obedientes y prestos a servir al Ejecutivo, no al pueblo, le ampliaron poderes y presupuesto a la Secretaría de Seguridad que preside Omar García Harfuch. Cinco mil millones de pesos adicionales le fueron asignados para la adquisición de equipo, básicamente, para incrementar —aún más— la capacidad de espionaje del Gobierno. Presuntamente tan cuantioso presupuesto se dedicará a recabar inteligencia sobre las organizaciones narcoterroristas, suponemos, en un esfuerzo mucho más serio que el desplegado por el anterior inquilino de Palacio Nacional, para neutralizarlas. Estos poderes y presupuesto se le entregan a lo que era antes el “CISEN”, pero que bajo otro nombre hoy opera igual que antes. García Harfuch será el hombre mejor informado de México. No se puede afirmar que la anterior sea una buena noticia, pues todo depende de a quién se espíe y cómo se utilizará la información recabada. En el pasado, cuando era el PRI en vez de Morena, el CISEN se empleaba para espiar a rivales políticos, empresarios, periodistas, líderes sociales y hasta a miembros del propio gabinete. Es de esperarse que estas nuevas facultades y presupuesto sean empleados para recopilar un mayor acervo informativo respecto a las actividades de los narcoterroristas, y no para espiar a los “adversarios” de Morena. La realidad es que al desaparecer a los organismos independientes y la independencia del Poder Judicial, no habrá forma de cerciorarse que los recursos y las facultades ampliadas sean empleados para impulsar la paz social y no para acrecentar aún más el poder del Ejecutivo, politizar la justicia o lanzar persecuciones contra quienes disienten de la 4T y sus seguidores. Estaremos a merced de las buenas intenciones tanto del Secretario de Seguridad, como de su Jefa, la Presidenta. Será a su libre albedrío decidir a quién espían y qué hacen con la información adquirida. Que no nos extrañe, por ejemplo, si compran más suministro del Virus “Pegasus” que infecta los teléfonos inteligentes y transmite toda la información, video, audio, textos, contactos, correos, etcétera a los espías. La nueva versión de Pegasus, desarrollada por los israelís, posee la capacidad de infectar y activarse en cualquier teléfono de manera automática, sin que el dueño u operador del artefacto se pueda siquiera percatar. Empleado contra los malitos resulta una herramienta muy útil y efectiva, pero en manos del CISEN —o su nueva versión— también puede ser empleada para violar la privacidad de cualquier ciudadano, y de esta violación a nuestros derechos no habrá quién salve o defienda al ciudadano. Conste, no afirmamos que García Harfuch o su segundo encargado del Cisen lo vayan a hacer: solo decimos que a quien le toque estar en el puesto tendrá la capacidad y que no habrá nadie que lo vigile. Este equipo puede ser empleado para el bien, o para el mal, a criterio de los responsables y su Jefa Máxima. Para esto, debemos tomar en cuenta que hay un antecedente funesto: Genaro García Luna quien manejó el CISEN, compró en su época la aplicación Pegasus, espió a quien le dio la gana, pero no solo eso, se lo vendió a particulares. Este sistema por Ley de origen se puede vender solo a Gobiernos y las dependencias de éstos responsables de labores de seguridad. Una vez en manos de García Luna, este cabrito —a cambio de fuertes aportaciones— le pasó el sistemita a gente que no cumplía los parámetros del contrato original. Por supuesto que no pretendemos ni comparar ni igualar a García Harfuch con este nefasto Señor. Meramente hacerles ver, estimados lectores, que no se puede ni se debe entregar tanto poder así nomás a la buena de Dios y al ahí se va. Debe haber rendición de cuentas, supervisión, autónoma discreta y segura, que a los ciudadanos les garantice que el espionaje se conduce con los fines manifiestos de procurar frenar la violencia y acabar con la inseguridad. Y no que se emplee para afianzar el ejercicio del poder de quienes ya de por sí lo ejercen de manera que se puede considerar desmedida e ilimitada. |
16 noviembre, 2024
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D.n Jorge Volpi escribió en am - León ( 16 / 11 / 2024 ) ♦ En pie de guerra ♦ "T uvimos una llamada muy cordial con el presidente electo Donald Trump en la que hablamos de la buena relación que habrá entre México y Estados Unidos”. Estas palabras de Claudia Sheinbaum no suenan muy distintas a las que debió pronunciar Neville Chamberlain tras reunirse con Adolf Hitler en Múnich el 30 de septiembre de 1938. Para entonces, el Führer ya había anunciado que incorporaría al Reich el territorio de los Sudetes: un paso obvio antes de lanzarse por el resto de Checoslovaquia y Polonia. El resultado lo conocemos: la guerra más devastadora de la historia y más de seis millones de judíos, gitanos y homosexuales asesinados en campos de concentración. Las comparaciones con el nazismo resultan siempre odiosas: a unos les parecen exageradas o inútiles para advertir sobre un peligro que no juzgan inminente. Tanto en Estados Unidos como en México —y en particular algunos sectores de la 4T— abundan quienes prefieren rebajar la amenaza. Durante su primer gobierno, advierten, Trump no cumplió la mayor parte de sus promesas más radicales; las instituciones —o la presión pública— moderaron sus ambiciones y le impidieron, por ejemplo, continuar separando a los hijos de sus padres; sus declaraciones contra los migrantes no fueron sino ejercicios retóricos a fin de obtener la victoria, insisten. Otros recuerdan que Obama fue responsable de un mayor número de expulsiones que Trump —como si fuera un consuelo— y los más cínicos añoran la entente cordial que, por las peores razones, López Obrador articuló con él. No nos engañemos: un Trump atrabiliario e inexperto, que apenas acababa de llegar a la Casa Blanca, que aún no se había apoderado del Partido Republicano y no había puesto a prueba los límites de su poder, doblegó por completo a AMLO —y de paso a Marcelo Ebrard— y a partir de entonces, el gobierno mexicano no solo abandonó su agenda migratoria —una más de sus incontables traiciones a la izquierda—, sino que aceptó desempeñar el lamentable papel de guardia fronterizo, auspiciando un sinfín de violaciones a los derechos humanos. La mera intención de aumentar los aranceles a los productos mexicanos nos convirtió en el Muro que Trump había prometido construir: si ahora ya no habla siquiera de él es porque reconoce que la valla física es asunto menor comparado con la sumisión de México a sus políticas. “Los inmigrantes envenenan la sangre de nuestro país. Los inmigrantes ilegales van a cortarle el cuello a los estadounidenses comunes en sus propias casas. Los inmigrantes no son civiles. No son humanos, son animales. Es una invasión de nuestro país. Una invasión que quizás ningún país ha visto antes. Vienen por millones. Veinte millones de inmigrantes, muchos de ellos provenientes de cárceles, de prisiones, de asilos mentales. Vamos a devolverlos a los lugares de donde vinieron. Llevaré a cabo la más grande deportación doméstica en la historia de Estados Unidos”. Las palabras de Trump se hacen eco de las de Hitler, y no podrían ser más ominosas y contundentes. Para quien crea que son solo eso, baste constatar los nombramientos del equipo que las pondrá en práctica: Marco Rubio en la secretaría de Estado; Stephen Miller —el responsable de la separación de las familias de migrantes— como subdirector de política de la Casa Blanca; Kristi Noem en la secretaría de Seguridad Nacional; Matt Gaetz como fiscal general; y en particular Thomas Homan como zar de la frontera. Una panda de demagogos y fanáticos, no muy distintos de Goebbels, Göring o Himmler. Y con las dos cámaras y la Suprema Corte de su lado. Ante este escenario —en el que México ocupa el lugar de Checoslovaquia o Polonia—, no cabe el menor optimismo. Tenemos que prepararnos para el mayor desafío exterior que el país ha sufrido en un siglo. Debido a nuestra posición de extrema debilidad, es urgente dejar atrás la oprobiosa división que hoy vivimos —y que Sheinbaum ha terminado por impulsar— y construir un frente común para acoger a todas las víctimas del racismo y la barbarie y para enfrentar, juntos, a quien no solo es nuestro enemigo, sino de la humanidad. |
15 noviembre, 2024
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D.n Armando Fuentes Aguirre escribió en am - León ( 15 / 11 / 2024 ) ♦ Verdades ♦ R eza un proverbio arábigo: “Di la verdad y luego corre”. En efecto, decir la verdad tiene sus riesgos. Me atrevo a modificar la frase evangélica: “Buscad la verdad, y la verdad os hará impopulares”. Se debe tener más cuidado para decir la verdad que para mentir. La verdad no peca, pero sí pica. Por eso escocieron al régimen de la 4T las verdades que el embajador de Estados Unidos en México Ken Salazar, dijo acerca de la inseguridad que priva en nuestro país, y de la fracasada política de “abrazos, no balazos” urdida por López Obrador, en la que él aportó los abrazos y el crimen organizado los balazos. Desde luego el oficialismo puso el grito en el cielo, en la tierra y en todo lugar ante las declaraciones del hombre del sombrero, y protestó en automático por sus palabras, pero no hay manera de desmentir al embajador, por la simple y sencilla verdad de que dijo la verdad, y desnuda, además, lo cual hace que la verdad sea más verdadera. “Si vas a decir la verdad dila claramente. La elegancia déjasela a tu sastre”. La frase es de Albert Einstein. Aquí cabe recordar el cuento del orador de pueblo que en mitin de plazuela decía pestes del alcalde del lugar. “Es un ladrón —clamaba—, un corrupto, un inepto, un nepotista, un ignorante, un charlatán”. El guarura o guardaespaldas del edil le preguntó al tiempo que ponía la mano en la cacha de su pistola: “¿Me lo echo, jefe?”. “Todavía no —le indicó el edil—. Espera a que diga la primera mentira”. Aún no la ha dicho el representante en México del Tío Sam. |
14 noviembre, 2024
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D.n Sergio Sarmiento escribió en am - León ( 14 / 11 / 2024 ) ♦ Piedra en el camino ♦ E n noviembre de 2019, después de rendir protesta como presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Rosario Piedra Ibarra dio un indicio de cómo sería su gestión. Cuando se le preguntó qué medidas tomaría ante los asesinatos de periodistas en el todavía joven sexenio de Andrés Manuel López Obrador, respondió con una pregunta: “¿Han asesinado periodistas?”. Y sí, desde diciembre de 2018, Articulo 19 había registrado el asesinato de 11 periodistas, 10 en 2019. La presidenta no se había enterado o mintió. Piedra Ibarra ha mantenido posiciones similares desde entonces. El 27 de octubre de este 2024, ya en búsqueda de la ratificación y para justificar la falta de recomendaciones ante abusos de las autoridades, declaró en el Senado: “Ya no existen ejecuciones extrajudiciales ni desapariciones por parte del Estado. Es falso que en México exista una crisis de derechos humanos. Es falso que en México exista la militarización”. Su actuación se ha regido por el afán de apoyar al gobierno. La Comisión ha emitido numerosas recomendaciones, pero no sobre violaciones graves, ni sobre temas fundamentales; muchas de las más serias eran sobre faltas en gobiernos anteriores. Ni siquiera quiso meterse en el caso Iguala; no hizo ningún esfuerzo por dar seguimiento a la recomendación 15VG/2018 que pedía a la FGR mandar restos óseos encontrados en el basurero municipal de Cocula a la Universidad de Innsbruck, Austria, para su análisis genético. Lo peor es que la 4T tenía una muy buena candidata en Nashieli Ramírez Hernández, una activista cercana a la presidenta Sheinbaum. La CNDH no emitió recomendaciones por faltas u omisiones de la Secretaría de Salud en la pandemia, ni por la falta de medicamentos para niños con cáncer, ni por los abusos de militares o elementos de la Guardia Nacional en la guerra contra las drogas que supuestamente ya no existe, ni por los daños al ambiente provocados por el Tren Maya, ni por nada que pudiera incomodar al gobierno. El 23 de octubre de 2023 renunciaron a sus cargos los seis miembros del Consejo Consultivo de la CNDH y señalaron que su labor “ha sido desdeñada de forma reiterada” por la presidenta; ha llegado al “extremo de ignorarnos por completo, amenazar y calumniar a algunas personas integrantes del Consejo”. Piedra, dijeron, “decide manifestarse exactamente en sentido contrario a lo unánimemente aconsejado o incluso desatender resoluciones adoptadas por la mayoría del Consejo en asuntos de su competencia exclusiva”. Lo peor es que la 4T tenía una muy buena candidata para la CNDH en Nashieli Ramírez Hernández, una activista cercana a la presidenta Claudia Sheinbaum. Había también otros candidatos buenos, independientes, como Tania Ramírez, exdirectora ejecutiva de la Red por los Derechos de la Infancia, quien fue descartada de la terna final para dar espacio a la titular. Poco importó que Piedra haya sido la aspirante peor evaluada de los 15 finalistas por las comisiones unidas de derechos humanos y justicia del Senado. Tampoco que haya presentado como apoyo a su ratificación una carta del obispo de Saltillo, Raúl Vera, reconocido defensor de los derechos humanos, que el propio prelado denunció como falsa. Al final se impuso por una “razón de Estado”, por la línea “de arriba”, por órdenes “de Palenque”, la ratificación de Piedra. La operación para escoger a la peor candidata la manejó Adán Augusto López Hernández, el exsecretario de gobernación de López Obrador. Por lo menos, los líderes del Senado tuvieron ahora la delicadeza de contar todos los votos, ya que en 2019 no consideraron dos votos de la oposición que habrían impedido la mayoría calificada. La imposición fue “legal”. Pero no importó que la ratificación represente una piedra en el camino en la protección de los derechos humanos en México. |
13 noviembre, 2024
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D.n Armando Fuentes Aguirre escribió en am - León ( 13 / 11 / 2024 ) ♦ Necios ♦ D e nueva cuenta vienen a cuento las famosas Redondillas de Sor Juana, aquéllas en las que tacha de necios a los hombres que buscan el favor de las mujeres y luego, si lo consiguen, las acusan de livianas. Pregunta la culterana monja: “¿Qué humor puede ser más raro / que el que, falto de consejo, / él mismo empaña el espejo, / y siente que no esté claro?”. Guardando todas las distancias esos versos se pueden aplicar a los senadores morenistas que piden se detenga “el horror” de las masacres últimamente acontecidas en varias ciudades del país. Justa es la petición, y bien aplicado el calificativo a la rampante violencia, ciertamente horrorosa, desatada por los asesinos. Sin embargo, los declarantes parecen haber olvidado que esos crímenes aumentaron en número y en saña durante el sexenio de su amo y señor, AMLO, por su aberrante política de “abrazos, no balazos”. Eso, con la respetuosa y complaciente actitud que mostró López ante el mayor capo de la droga en Sinaloa, y su familia, propició que los maleantes se engallaran, y que el crimen organizado aumentara su fuerza, en contraste con la debilidad de un Gobierno desorganizado cuyo titular hizo tácita renuncia al uso de la legítima fuerza que posee el Estado, y que tiene obligación de ejercitar contra quienes se apartan de la ley. Las matanzas que ahora estamos viendo son lodo de aquellos polvos. Aunque los servidores mínimos del jefe máximo nieguen los yerros en que incurrió el monarca, lo cierto es que las masacres sucedidas en el actual sexenio tienen su origen en el anterior. El horror presente es fruto del error pasado. Los partidarios de la muy mal llamada 4T deben mirarse en el espejo que ellos mismos empañaron y que ahora les devuelve la torcida imagen de un país en el cual reinan la inseguridad, la impunidad y la ilegalidad. |
Opinión
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